
Llegué a Stavanger temprano, sobre las 10 de la mañana, después de un viaje de algo más de 2 horas en bus desde Haugesund. Y aunque pueda parecer que tenía tiempo de sobra para disfrutar del plan del día, no era así en absoluto, ya que quería ir ese mismo día al Preikestolen, y como veréis, eso requiere tiempo si dependes del transporte público.
Lo primero fue ir al hotel a dejar al menos la maleta, ya que todavía no podían darme la habitación....